La Columna del Presidente

No se aprovechan incentivos tributarios para invertir más en innovación.

En una economía en creciente competitividad no basta con solo fabricar el mejor producto u ofrecer el mejor servicio, sino además es necesario diferenciarse para acceder con ventaja a los mercados internacionales. Lo contrario es caer en la banalización del producto o del servicio, que es una de las desventajas que hoy afrontan las economías en desarrollo.

Se requiere, por tanto, que las empresas y adicionalmente el sector académico, destinen mayores recursos y talentos en la investigación científica, en el desarrollo tecnológico y de la innovación, pues innovar es transformar las cosas y acelerar para llegar antes que los demás a soluciones nuevas.

Precisamente, en esa perspectiva desde hace tres años está vigente la Ley 30309, que otorga un incentivo tributario a la inversión privada, deduciendo para el cálculo del Impuesto a la Renta hasta el 175% de los gastos incurridos por cada 100 que invierte la empresa privada en investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación tecnológica.

Con anterioridad, las empresas que invertían en I+D+i, podían deducir estos gastos solo hasta un 100%, pero la nueva Ley vigente desde el 25 de febrero del 2015, permite a las empresas aumentar este nivel a 175%, en caso que los proyectos sean desarrollados directamente por la empresa o mediante centros de investigación científica.

Sin embargo, según señala el CONCYTEC, hasta el momento solo 14 empresas han logrado calificar para acogerse a este beneficio, lo que aparentemente revelaría poco interés de las empresas en invertir en investigación, desarrollo e innovación, tanto para dar un mayor valor agregado a sus procesos productivos como a sus servicios, para marcar la diferencia.

Pese a ello, la presidenta del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, e Innovación Tecnológica, Fabiola León-Velarde, expresó su optimismo de que esta situación mejore, pues en el 2017 se han presentado 120 empresas postulantes, 40 más que en el 2016, y para este año espera como mínimo duplicar el número de beneficiarios y postulantes a este beneficio.

Entre los países de la región, México, Colombia y Chile, nuestros socios en la Alianza del Pacifico, vienen alcanzando importantes logros en investigación científica para el desarrollo y la innovación, lo que les da una ventaja competitiva en el intercambio, tanto entre los países de la Alianza como del resto del mundo.

Hace poco, el ministro Bruno Giuffra precisó que actualmente el gobierno invierte directamente solo un 0,15% del PBI en ciencia, tecnología e innovación, mientras que Chile, Brasil y Estados Unidos invierten 0,70%, 0,80% y 2,8%, respectivamente. Por tanto, debemos multiplicar esfuerzos para innovar la producción y no seguir siendo exportadores netos de materias primas.

En ese sentido, las cámaras de comercio regionales sugieren la necesidad de una mayor difusión de este mecanismo tributario entre las empresas de las regiones, que requieren diversificar su producción e invertir en la innovación de sus procesos.

Con esta finalidad, PERUCÁMARAS reitera a CONCYTEC su permanente disposición de contribuir a este propósito, a fin de que cada vez más empresas en las regiones del país inviertan en investigación científica, desarrollo tecnológico y de innovación.

 

Yolanda Torriani del Castillo
Presidente de PERUCÁMARAS