NOTA DE PRENSA – 017/2008

Empresariado del interior del país recibió con mucha expectativa la noticia

PERUCÁMARAS insta al Gobierno a trabajar para mantener grado de inversión

  • Calificación es un respaldo al manejo de la política económica, pero también debe traducirse en una mejora en la calidad de vida de los más necesitados del interior del país.

El grado de inversión otorgado al Perú por la calificadora de riesgo Fitch Ratings es una noticia realmente alentadora, pero esta calificación no es permanente, razón por la cual el Gobierno debe trabajar para mantener, en líneas generales, la estabilidad política, económica y jurídica en el país.

Así lo señaló Alan Kessel del Río, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Producción y Servicios (PERUCÁMARAS), gremio empresarial que agrupa a 56 cámaras de comercio del interior del país. “Se ha señalado que estamos camino hacia el primer mundo, el recorrido será bastante largo, pero la calificación obtenida por el Perú es importante considerando que el contexto internacional se muestra turbulento”, destacó.

Hay que recordar que la agencia internacional Fitch Ratings elevó del grado BB+ al BBB- la calificación de la deuda peruana de largo plazo en moneda extranjera. En América Latina, sólo otros dos países tienen grado de inversión: Chile y México.

Kessel del Río explicó que el empresariado del interior del país recibió con mucha expectativa la noticia, pues esta calificación de la deuda peruana de largo plazo implicará nuevas inversiones, las mismas que deberían orientarse a cubrir el fuerte déficit en infraestructura existente, y para ello el gobierno debe propiciar las condiciones para que éstas se concreten.

Precisó que sólo en infraestructura portuaria, el déficit asciende a US$ 1,000 millones, y que puertos como Paita requieren, en el corto plazo, una inversión de US$ 115 millones; Pisco, US$ 53.3 millones; Ilo, US$ 19 millones; Iquitos, US$ 18 millones; y, Pucallpa, US$22 millones.

El líder empresarial puso de relieve la necesidad de que estas inversiones se den de forma descentralizada para superar los índices de pobreza que en algunas regiones del sur continúan siendo altos. “El grado de inversión es un respaldo al manejo en general de la economía, pero también debe traducirse en una mejora en la calidad de vida de los más necesitados y olvidados del interior del país. Nos preocupa sobremanera el déficit en infraestructura, motivo por el cual hay que trabajar fuertemente en revertirlo, lo cual contribuirá a generar más empleo y a reducir la pobreza”, puntualizó Kessel del Río.

 

Lima, 03 de Abril 2008
  Oficina de Prensa e Imagen Institucional
      PERUCÁMARAS